Con un arte espectacular, retos justos y jefes memorables, Lizardcube logra revitalizar la saga clásica de SEGA. Una experiencia intensa y adictiva que celebra la nostalgia con calidad moderna. El legendario ninja, Joe Musashi regresa en Shinobi: The Art of Vengeance, un metroidvania vibrante que combina combates ágiles, poderes devastadores y niveles llenos de secretos.
Con un arte espectacular, retos justos y jefes memorables, Lizardcube logra revitalizar la saga clásica de SEGA. Una experiencia intensa y adictiva que celebra la nostalgia con calidad moderna.
El legendario ninja, Joe Musashi regresa en Shinobi: The Art of Vengeance, un metroidvania vibrante que combina combates ágiles, poderes devastadores y niveles llenos de secretos.
La saga Shinobi es una leyenda dentro del catálogo clásico de SEGA. Tras muchos años sin una nueva entrega, Lizardcube (creadores de Streets of Rage 4 y Wonder Boy: The Dragon’s Trap) nos traen de regreso a Joe Musashi con un título que mezcla acción vertiginosa y un arte espectacular.

Shinobi: The Art of Vengeance es un juego de plataformas en 2D dentro del aclamado estilo metroidvania. Una descripción muy básica, porque en realidad estamos ante un título profundo y lleno de virtudes.
Una historia sencilla, pero suficiente
La historia es quizá el único punto flojo: el villano Ruse quiere conquistar el mundo y dominarlo a través de su maligna corporación ENE, atacan la aldea Musashi y destruyen al clan Oburo, por lo cual Joe buscará venganza.

La trama se cuenta por medio del progreso de niveles, al finalizar cada uno de los escenarios que muchas veces constan de varios mapas, te enfrentas a los tenientes de Ruse, hasta llegar al enemigo final.

Combate ágil y brutal
La verdadera fuerza del juego está en la jugabilidad. Desde el inicio, Musashi encadena combos con ataques ligeros y poderosos que nunca cansan.

La variedad de enemigos es otro de sus grandes logros. Al inicio son rivales simples, pero pronto exigen estrategias específicas: romper armaduras, esquivar con dash o encontrar patrones de ataque, harán la acción siempre variada y emocionante.

Cuentas también con kunais para lanzar, además puedes usar poderes especiales (como, llamaradas de fuego, bombas, estrellas ninja gigantes) que puedes ir adquiriendo conforme avanzas en el juego y que además puedes mejorar para causar un mayor daño.

A medida que vas recibiendo golpes o juntando “esferas Rage”, acumulas energía para lanzar los súper ataques ninja, también conocido como poderes Ninpo, son un equivalente a movimientos ultimate y que causan un gran daño a todos los enemigos en el escenario. Espectaculares visualmente y muy útiles cuando te encuentras en situaciones difíciles.
El sistema de combate brilla en cada uno de sus aspectos, existen también los ataques finalizadores: al debilitar a un enemigo, Musashi se lanza en un despliegue de velocidad y lo corta con una animación impresionante.
Niveles repletos de secretos
El diseño de escenarios es otro punto alto. Como dijimos, cada “stage” cuenta con dos o hasta tres mapas y están creados de manera muy inteligente, interconectados y llenos de coleccionables, encontrar cada uno de los objetos no solo es para completarl el juego, sino para obtener mejoras que valen bastante el esfuerzo.
De tal manera que inspeccionar cada uno de los mapas te puede otorgar cosas como trajes alternativos, medallones que luego puedes usar para mejorar la tienda o cofres ocultos que te brindarán nuevos poderes en forma de amuletos.

Completar los niveles al 100 por ciento, te obligará a progresar en el juego, obtener items y regresar una o varias veces al mapa en una dinámica de exploración propia del género.
Esta dinámica te requeriá de bastante atención y en muchas ocasiones habilidad para sortear sus obstáculos. Por lo mismo completar el título te permite multiplicar varias veces las horas de juego que pasarás en él.

La tienda dentro del juego, además de lo que ya mencionamos, te sirve para adquirir nuevos combos de ataque, o mejoras clásicas como más salud o munición, para comprar estos items puedes usar las monedas obtenidas por derrotar enemigos o pequeños cofres a lo largo de los niveles.

Cada uno de los niveles, cuentan también con dos modos de juego adicionales que aportan un reto extra a la ya de por sí alta dificultad, tus nervios y reflejos serán retados al máximo con:

- Elite Squad: oleadas de enemigos que ponen a prueba tus reflejos en condiciones extremas, con grandes cantidades de rivales en espacios pequeños o enemigos muy difíciles de vencer .
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Ankou Rift: secciones de plataformas cronometradas donde un escenario que “te persigue” y que exigen saltos y dashes precisos.
Arte que corta el aliento
El aspecto visual es espectacular. Los escenarios parecen pintados a mano, juegos de luz y sombra y un dinamismo vibrante hacen que cada lugar cobre vida.
Desde montañas nevadas hasta festivales de lámparas, ciudades neón o bases submarinas, cada fondo es un deleite artístico.

En este sentido, Lizardcube entrega posiblemente el metroidvania con el mejor arte del año, superando incluso a propuestas recientes como Silksong, Ninja Gaiden: Ragebound o más antiguas como, Prince of Persia: The Lost Crown.
Retos y nostalgia
Los jefes finales ofrecen un desafío justo pero exigente, con patrones que requieren ensayo y error para ser dominados. Además, varios son homenajes a enemigos clásicos de la saga, un detalle que encantará a los veteranos.
Lizardcube logra un equilibrio perfecto entre reto y diversión, consolidando al regreso de Joe Musashi como una de las experiencias más intensas y satisfactorias del género.

Rango Final: Legendario
Shinobi: The Art of Vengeance es un regreso triunfal. Combina combate rápido y variado, un diseño de niveles complejo y lleno de secretos, arte espectacular y un nivel de reto justo y satisfactorio. Aunque la historia es simplona, no empaña un título que se coloca entre lo mejor del género.

























