728 x 90
728 x 90
728 x 90

¿VIDEOJUEGOS CAUSAN VIOLENCIA? RESOLVEMOS LA POLÉMICA DE UNA VEZ POR TODAS. QUÉ DICE LA CIENCIA

¿VIDEOJUEGOS CAUSAN VIOLENCIA? RESOLVEMOS LA POLÉMICA DE UNA VEZ POR TODAS. QUÉ DICE LA CIENCIA

La propuesta del Gobierno de México de imponer un impuesto del 8 % a los videojuegos violentos ha desatado un debate que va más allá del bolsillo gamer: ¿realmente estos títulos provocan agresividad en los jóvenes?. Aunque algunos estudios señalan posibles vínculos, la evidencia científica más reciente cuestiona seriamente esta idea y aporta matices importantes.

La propuesta del Gobierno de México de imponer un impuesto del 8 % a los videojuegos violentos ha desatado un debate que va más allá del bolsillo gamer: ¿realmente estos títulos provocan agresividad en los jóvenes?.

Aunque algunos estudios señalan posibles vínculos, la evidencia científica más reciente cuestiona seriamente esta idea y aporta matices importantes.

El Gobierno de México ha defendido recientemente su postura de implementar un impuesto a los videojuegos considerados “violentos”. La presidenta Claudia Sheinbaum argumentó que diversos estudios señalan una relación entre el consumo de estos títulos y un incremento en la agresividad adolescente, además de posibles efectos sociales y psicológicos como aislamiento y ansiedad. Esto fue lo que dijo:

“Estudios recientes han encontrado una relación entre el uso de videojuegos de naturaleza violenta y el nivel más alto de agresión entre los adolescentes, así como efectos sociales y psicológicos negativos como aislamiento y ansiedad”, argumenta.

Sin embargo, este tipo de declaraciones abren la puerta a varias preguntas necesarias: ¿cuáles son esos estudios?, ¿qué tan recientes son?, ¿realmente tienen un sustento científico sólido o son interpretaciones parciales? Ante un tema tan sensible, es importante revisar la evidencia disponible y analizar si de verdad existe un vínculo entre los videojuegos violentos y la conducta agresiva.

¿Que dice la ciencia de los videojuegos violentos?

Diversas investigaciones internacionales han puesto bajo la lupa esta relación y sus hallazgos son contundentes: los videojuegos violentos no son responsables de un aumento significativo en conductas agresivas.

Por ejemplo, un meta-análisis que reunió a casi 21 000 participantes concluyó que no existe un cambio real en la agresividad a largo plazo, y que los estudios de mayor calidad suelen reportar efectos prácticamente nulos (RASNZ).

En Reino Unido, un trabajo de la Universidad de Oxford publicado en Royal Society Open Science analizó a más de mil adolescentes y encontró que el tiempo de exposición a juegos violentos no estaba relacionado con agresión, según lo percibido por padres y cuidadores (Royal Society, Oxford Internet Institute).

Lo mismo sucedió en experimentos controlados: investigadores de la Universidad de York probaron con más de 3,000 jugadores y determinaron que ni la violencia del título ni el realismo gráfico incrementaban la hostilidad (MedicalXpress).

Incluso en casos de poblaciones vulnerables, como adolescentes con síntomas de depresión o déficit de atención, la evidencia sugiere lo contrario: los videojuegos violentos no generaron conductas delictivas ni incrementaron la agresión; de hecho, algunos jóvenes reportaron sentir efectos ligeramente calmantes (ScienceDaily).

La Universidad de Tasmania también replicó estudios a gran escala y halló que, en los mejores diseños experimentales, la supuesta relación simplemente desaparece: cualquier efecto observado es tan pequeño que carece de relevancia práctica (University of Tasmania).

¿Los videojuegos pueden causar violencia en los adultos?

Para quienes piensan que se trata de un tema generacional, estudios en adultos han demostrado que jugar títulos violentos de forma constante no provoca cambios duraderos en la conducta agresiva (Springer).

En otras palabras, la ciencia parece inclinarse hacia una conclusión clara: los videojuegos violentos no son detonantes de violencia real en la sociedad.

Lo que sí muestran los datos es que la narrativa pública suele exagerar su influencia, ignorando factores mucho más relevantes como la educación, el entorno familiar, la desigualdad o la salud mental.

Por eso, antes de imponer un gravamen que podría encarecer franquicias como Call of Duty, Mortal Kombat o GTA, es importante reconocer que la evidencia no respalda de manera sólida el argumento de que estos juegos convierten a los jóvenes en personas violentas.

En Rank Up creemos que el debate debe centrarse en políticas públicas integrales para la salud mental y la educación digital, no en demonizar un medio que, más que un riesgo, ha demostrado ser una forma de creatividad, comunidad y entretenimiento.

Miguel Perdomo
ADMINISTRATOR
PROFILE

Posts Carousel

Latest Posts

Top Authors

Most Commented

Featured Videos