El remake de Resident Evil 4 continúa demostrando que es el referente de las reconstrucciones modernas. Un nuevo análisis de mercado asegura que el clásico de Capcom ya habría vendido cerca de 16.8 millones de copias, muy por encima de cualquier otro remake de la generación actual. Mientras Assassin’s Creed Black Flag Resynced arrancó con
El remake de Resident Evil 4 continúa demostrando que es el referente de las reconstrucciones modernas. Un nuevo análisis de mercado asegura que el clásico de Capcom ya habría vendido cerca de 16.8 millones de copias, muy por encima de cualquier otro remake de la generación actual.

Mientras Assassin’s Creed Black Flag Resynced arrancó con un sólido debut de 3.5 millones de unidades, el remake de Resident Evil 4 sigue dominando ampliamente este segmento del mercado.
De acuerdo con datos publicados por Alinea Analytics, el juego habría alcanzado 16.8 millones de copias vendidas entre PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Capcom confirmó oficialmente 13.6 millones de unidades hasta marzo de 2026, por lo que la firma de análisis estima que una reciente promoción con 75% de descuento, que redujo temporalmente su precio a apenas $10 dólares, impulsó significativamente sus ventas.

Si esta estimación resulta correcta, Resident Evil 4 ya sería el quinto juego más vendido en la historia de Capcom, superando incluso a Resident Evil Village y Monster Hunter World: Iceborne.
El resto del ranking muestra una considerable diferencia respecto al líder. ARK: Survival Ascended ocupa la segunda posición con aproximadamente 7 millones de copias, seguido por The Last of Us Part I con 6.3 millones, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered con 4.5 millones, Dead Space con 4.3 millones, Final Fantasy VII Rebirth con 4.2 millones y Silent Hill 2 con 3.2 millones.

Los analistas consideran que el auge de los remakes responde al enorme incremento en los costos de desarrollo de videojuegos AAA. Recuperar una franquicia conocida implica menos riesgos financieros, aprovecha una base de fans consolidada y permite ciclos de producción más cortos que el desarrollo de una propiedad intelectual completamente nueva.

Capcom es señalada como uno de los mejores ejemplos de esta estrategia. Los ingresos obtenidos mediante remakes permiten financiar proyectos originales como Pragmata, manteniendo un equilibrio entre innovación y estabilidad comercial que pocas compañías han conseguido en la industria.
















