La comunidad se divide entre quienes cancelaron su suscripción y quienes esperan que la empresa dé marcha atrás con los cambios. El aumento de precios de Game Pass generó una avalancha de reacciones entre los jugadores. Mientras algunos consideran que los nuevos beneficios no justifican el costo, otros piensan que Microsoft debería ofrecer planes modulares.
La comunidad se divide entre quienes cancelaron su suscripción y quienes esperan que la empresa dé marcha atrás con los cambios.
El aumento de precios de Game Pass generó una avalancha de reacciones entre los jugadores. Mientras algunos consideran que los nuevos beneficios no justifican el costo, otros piensan que Microsoft debería ofrecer planes modulares.
La noticia del incremento de Game Pass Ultimate no pasó desapercibida en redes sociales. Para muchos usuarios, la decisión parece injustificada.
Comentarios como “meten cosas que nadie usa solo para inflar el precio” reflejan la molestia de quienes consideran que la suscripción ahora está cargada de beneficios poco relevantes como Fortnite Crew o Ubisoft+.
¿QUÉ DICEN LOS JUGADORES SOBRE EL AUMENTO?
Otros fueron más tajantes, como Cristopher Pérez, quien escribió “Bienvenidos a la PC Master Race, vayan empeñando las consolas”, sugiriendo que el aumento empuja a los jugadores hacia el gaming en PC.
Mientras tanto, varios coincidieron en que la compañía debió ofrecer un esquema de suscripción modular, similar a Amazon Prime Video, donde cada quien paga por lo que realmente quiere, aunque eso implique pagar por anuncios.
¿HAY OPCIONES PARA LOS USUARIOS MOLESTOS?
Algunos jugadores compartieron alternativas para evitar pagar más. Manuel Tapia relató cómo consiguió meses de suscripción a menor precio en tiendas departamentales, mientras otros aseguraron que simplemente cancelaron y migraron a planes como Game Pass Core.
En contraste, un sector de la comunidad cree que, tal como ocurrió con Netflix, los usuarios terminarán aceptando el nuevo precio.
¿ES EL PRINCIPIO DE UNA CRISIS PARA GAME PASS?
Entre las voces más críticas destaca la de quienes creen que Xbox está perdiendo la generación “por paliza” y que este tipo de decisiones solo agravan la situación.
Sin embargo, también hubo comentarios más moderados como el de Ever González, quien señaló que la conveniencia de la suscripción depende del tipo de jugador y su ritmo de consumo.
El debate refleja que, aunque muchos protestan y cancelan, otros seguirán suscritos porque el valor de acceder a un amplio catálogo aún compensa el gasto.
La gran pregunta es si Microsoft reconsiderará su estrategia o mantendrá el rumbo, confiando en que Game Pass sigue siendo uno de los pilares más atractivos del ecosistema Xbox.

























