Después de la entrega anterior, Modern Warfare 4 se redime y nos ofrece una campaña entretenida y variada que nos permite conocer una faceta diferente del Capitán Price, pero su multijugador continúa apostando por una fórmula demasiado familiar que comienza a sentirse repetitiva. Call of Duty es una de las franquicias más importantes y longevas
Después de la entrega anterior, Modern Warfare 4 se redime y nos ofrece una campaña entretenida y variada que nos permite conocer una faceta diferente del Capitán Price, pero su multijugador continúa apostando por una fórmula demasiado familiar que comienza a sentirse repetitiva.

Call of Duty es una de las franquicias más importantes y longevas dentro de los shooter en primera persona, y con cada nueva entrega llega la expectativa de encontrar algo que haga que valga la pena regresar al campo de batalla.
Modern Warfare 4 busca continuar con una de las sagas más populares de la franquicia, ofreciéndonos una nueva campaña, el clásico multijugador competitivo y el regreso de DMZ.

Aunque la fórmula de Call of Duty sigue funcionando, cada vez resulta más difícil encontrar cambios importantes entre una entrega y otra.
Afortunadamente, Modern Warfare 4 logra ofrecer una campaña interesante que se siente variada y nos presenta situaciones poco habituales para sus protagonistas.
Lamentablemente, el multijugador no consiguió generarme esa sensación de asombro y novedad y se siente como más de lo mismo de siempre.

UNA HISTORIA AL OTRO LADO DE LA LEY
Uno de los apartados más interesantes de Modern Warfare 4 es su campaña, que nos presenta al conflicto desde dos perspectivas distintas.

La primera enfocándose en una invasión de Corea del Norte a Corea del Sur, y a una nueva aventura protagonizada por el Capitán Price.
Si ambas perspectivas funcionan bien y al final terminan entrelazadas, definitivamente las misiones en las que controlamos a Price fueron las que más me parecieron interesantes.

En esta entrega veremos a Price colaborar con un cártel, algo que resulta diferente a lo que esperaríamos del personaje considerando que estamos acostumbrados a verlo combatir contra organizaciones criminales y amenazas terroristas.

Esta situación nos permite experimentar una perspectiva diferente del conflicto.
Las líneas entre lo correcto y lo incorrecto no siempre están tan claras, y creo que esto es uno de los mayores aciertos de la campaña y ayuda a mantener nuestro interés por descubrir cómo se desarrollarán los sucesos.

Durante la campaña también nos encontramos con diferentes misiones que ayudan a cambiar el ritmo de la experiencia, evitando que todas las misiones se sientan exactamente iguales.
Esta variedad fue uno de los aspectos que más disfruté, ya que permite que la campaña mantenga nuestro interés mientras avanzamos en la historia.
QUÉ TAL SE JUEGA MODERN WARFARE 4
En cuanto al gameplay, Modern Warfare 4 conserva las bases que conocemos de juegos anteriores, con enfrentamientos que requieren reaccionar rápidamente, utilizar diferentes armas y grandas y adaptarnos a las situaciones que se presentan.

Como es costumbre, los controles responden muy bien y nos permiten seguir el ritmo de la acción, el movimiento se siente fluido y el disparar cada arma se siente satisfactorio, si disfrutaste de la jugabilidad de juegos anteriores, disfrutarás de este juego.
Esto demuestra que Call of Duty todavía puede ofrecer buenas campañas cuando aprovecha a sus personajes y busca presentar situaciones diferentes, incluso sin modificar demasiado su fórmula principal.
UN MULTIJUGADOR DEMASIADO FAMILIAR
Por desgracia, el multijugador no consigue mantener el mismo nivel que la campaña.

Si has jugado entregas recientes de Call of Duty, prácticamente sabrás qué esperar.
Los combates rápidos y caóticos hacen que sea muy importante conocer las armas y los escenarios para salir bien librado de los enfrentamientos.
Esto no necesariamente es algo malo, ya que la fórmula de Call of Duty ha conseguido mantenerse popular durante muchos años por una razón. Sin embargo, después de tantas entregas, comienza a ser evidente la falta de cambios importantes que hagan que cada nuevo juego se sienta realmente diferente.

Para quienes disfrutan del multijugador tradicional de Call of Duty, seguramente esta entrega ofrecerá lo que están buscando, pero si esperabas encontrar una evolución importante respecto a los juegos anteriores, probablemente terminarás algo decepcionado.
DMZ, una alternativa interesante

Uno de los modos de Modern Warfare 4 que ofrece algo más único es DMZ.
Un modo de extracción que cambia el enfoque de los enfrentamientos tradicionales de Call of Duty.
A diferencia del multijugador convencional, donde el objetivo principal suele ser conseguir eliminaciones o cumplir determinadas metas para ganar una partida, DMZ apuesta por una experiencia en la que sobrevivir, obtener recursos y conseguir escapar son elementos fundamentales.
DMZ resulta interesante porque introduce un componente de riesgo y recompensa que puede cambiar considerablemente la manera en la que enfrentamos cada situación.
No se trata únicamente de eliminar enemigos, sino de saber en qué momento es mejor retirarnos para evitar pérdidas importantes, lo que causa una sensación de tensión constante que no encontramos en los otros modos.
APARTADO TÉCNICO SOBRESALIENTE Y BUEN RENDIMIENTO EN PC
Uno de los aspectos en los que Modern Warfare 4 consigue destacar es en su presentación audiovisual.

Visualmente, el juego luce muy bien, con escenarios detallados, buenos efectos de iluminación y una presentación que consigue sumergirnos en los diferentes conflictos que se desarrollan durante la campaña.
El nivel de detalle ayuda a que los escenarios resulten convincentes y demuestra el cuidado que se ha puesto en este apartado.
Aunque debo decir que en momentos en los que hubo muchos efectos de humo y sufrí de una caída momentanea de frames, además de que en un par de ocasiones las texturas tardaron un poco en cargar, pero en general el rendimiento fue bueno durante mi tiempo jugando en PC.

Los disparos, las explosiones y los diferentes efectos que acompañan los enfrentamientos consiguen transmitir la intensidad que esperamos de una zona de guerra.
Esto resulta especialmente importante durante la campaña, donde el apartado sonoro contribuye a generar momentos de tensión y hacer que las situaciones se sientan más impactantes.
RANGO FINAL
Modern Warfare 4 es un juego que me dejó una buena impresión con su campaña, pero el multiplayer me decepcionó porque siento que no llega al nivel del modo de un jugador, los mapas no son muy entretenidos y siento que estoy jugando lo mismo que en entregas anteriores.
DMZ representa una alternativa que podría resultar interesante para quienes buscan experiencias diferentes, lo cual se agradece bastante.

Si tu principal interés está en el multijugador y esperas cambios importantes respecto a las entregas anteriores, probablemente sentirás que estás jugando algo que ya conoces demasiado bien.
Por otro lado, si buscas algo mejor de lo que entregaron los juegos de la franquicia en ediciones anteriores, estás en el lugar correcto.
















