Este fin de semana, Call of Duty: Modern Warfare 4 abrió su acceso anticipado para probar una parte de lo que veremos en esta nueva entrega ambientada en tiempos modernos. Gracias a Activision que nos dio acceso a la beta, el equipo de Rank Up se puso a trabajar y, por supuesto, no dudamos en
Este fin de semana, Call of Duty: Modern Warfare 4 abrió su acceso anticipado para probar una parte de lo que veremos en esta nueva entrega ambientada en tiempos modernos.

Gracias a Activision que nos dio acceso a la beta, el equipo de Rank Up se puso a trabajar y, por supuesto, no dudamos en participar en este acceso anticipado.
Después de varias horas jugando, te contamos nuestra experiencia y qué nos parece el rumbo que está tomando esta nueva entrega.

Un primer vistazo a la historia

Cada entrega de Call of Duty intenta ofrecer una experiencia diferente y, hasta cierto punto, distinguirse de las demás, ya sea por la época en la que se desarrolla el conflicto —guerra moderna, guerra futurista, Primera o Segunda Guerra Mundial— o por las decisiones narrativas que toma cada subtítulo.
En el caso de Modern Warfare, la saga está ambientada en conflictos contemporáneos, aunque se toma ciertas libertades para construir su propia versión de la guerra moderna.

Desde sus primeros avances se nos presentó un conflicto que parece escalar a nivel mundial, continuando además con la historia del capitán Price y su búsqueda para detener a Vladimir Makarov.

Sin embargo, uno de los puntos centrales de esta entrega parece ser precisamente la escalada del conflicto a una escala global. Y es aquí donde la beta nos introduce a Park Hyun Jun, un soldado surcoreano que participa en una misión durante el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur.

La misión disponible en la beta, “Entrenched”, está cargada de acción y adrenalina, combinando enfrentamientos intensos con momentos de tensión. Esperemos que la campaña completa pueda mantener este ritmo entre acción y suspenso, aunque sorprender a los jugadores veteranos de la franquicia puede ser cada vez más complicado.
El multijugador: el arma de doble filo

Call of Duty ha intentado distinguir las experiencias de sus diferentes franquicias. En este caso, Modern Warfare opta por algo más “realista”, sin la tecnología futurista que podemos encontrar en Black Ops, como exotrajes o parkour en las paredes.

En este caso, el control se siente muy similar a lo que pudimos experimentar en el primer Modern Warfare de 2019 y, sobre todo, en Warzone. Se siente como controlar a un soldado ligeramente “más tosco y pesado”. Los fanáticos más aguerridos sabrán a lo que nos referimos con esto.

Esto no quiere decir que el multijugador sea tosco y lento; todo lo contrario. Aún hay velocidad y desenfreno. Solo digamos que le bajaron dos rayitas a la velocidad de ese desenfreno.
Ahora también se le une algo muy curioso que se ha presentado en la mayoría de los Call of Duty con bastante éxito: el Time to Kill reducido.

¿Qué quiere decir esto? Que el jugador puede llegar a matar a su enemigo con una cantidad mínima de balas. Obviamente, esto depende del arma y de la habilidad del jugador, pero ¿qué pasa con este concepto?

El Time to Kill funciona como una especie de “recompensa al jugador”. Cuando este ve que puede llegar a matar con mayor facilidad, recibe pequeñas dosis de satisfacción, lo que también hace que los jugadores más casuales no se sientan tan abrumados al probar el juego.

Como prueba de esto está Call of duty: Modern Warfare 2 con esta curiosa característica. En nuestra opinión, sí llega a beneficiar al público general, pero esto también hace que se faciliten estrategias mal vistas por los jugadores, como el campeo, o que a los jugadores más tryhard les resulte más sencillo conseguir bajas.
Un multijugador desenfrenado

Aunque tengamos controles ligeramente más toscos y pesados —por muy poco y apenas perceptible—, el juego está repleto de acción de lado a lado.
Con los nuevos mapas, la experiencia sigue siendo rápida y repleta de acción. En el caso de estos escenarios, ayudan al ritmo al ser pequeños y estar bien estructurados.

Si bien muchos assets se sienten reutilizados, al menos sentimos que tres de los mapas que pudimos probar —Rooftops, Silkworm y Transit 213— nos gustaron de forma auténtica y no sentimos la necesidad de extrañar los mapas clásicos.
Silkworm

Mapa ambientado en Corea del Sur, con la posibilidad de navegar entre callejones, calles principales e interiores. Es bastante interesante de manejar y muy divertido cuando aprendes a moverte dentro de él.
Cachette

Ambientado junto a una terminal ferroviaria francesa, este mapa combina calles, contenedores, azoteas y diferentes interiores que sirven como cobertura. Nuevamente, la navegación es sumamente divertida y ofrece diferentes rutas para enfrentarte al enemigo.
Rooftops

Ambientado en los tejados del Hotel Times West, en Nueva York, este mapa combina coberturas y pasillos estrechos con lugares que permiten a los francotiradores cazar a sus enemigos.
Transit 213

Simplemente, el mapa más adictivo y el que más nos recuerda a las experiencias clásicas de Modern Warfare.
Este mapa está repleto de coberturas, pasillos estrechos y lugares que, de una vez, te advertimos, los campers pueden aprovechar para sus estrategias. Pero, al mismo tiempo, creemos que los jugadores más hardcore lo disfrutarán.
Lotus

Este mapa, ambientado en una aldea pesquera de Corea del Sur que ha sido devastada por el conflicto, nos sorprende con ciertas secciones que llegan a sentirse muy familiares a otros mapas de la franquicia, como Jubilee. Sin embargo, mantiene una identidad propia.
Kill Block

Se siente muy tradicional y recuerda demasiado a los primeros Call of Duty, pero para mal.
Basado en un campo de entrenamiento, Kill Block cambia completamente la dinámica habitual de los enfrentamientos. Sus escenarios se reconfiguran cada cierto número de rondas y los jugadores reciben equipamientos compartidos y aleatorios.
Modos de juego

Dentro de los modos que puedes experimentar en esta beta nos encontramos con los clásicos: Duelo por equipos, Dominio, Punto caliente y Baja confirmada. Además, la beta nos trae nuevos modos que prometen y tienen ideas interesantes.

Inflation es bastante parecido a Baja confirmada. Al eliminar a un soldado, este deja caer dinero que tienes que recoger. Sin embargo, mientras más dinero acumules, mayor será la recompensa y también el riesgo, ya que los jugadores con más dinero pueden convertirse en objetivos de alto valor para el equipo contrario.

La idea resulta bastante interesante porque obliga al jugador a decidir entre seguir acumulando dinero o intentar sobrevivir con lo que ya consiguió.

El siguiente modo es Kill Block, el cual cambia la acción desenfrenada y las reapariciones constantes por algo más estratégico.

En sus variantes de 3v3 y 10v10, este modo utiliza un mapa modular que se reconfigura durante la partida y modifica tanto las rutas como los espacios de combate. Además, los jugadores reciben diferentes equipamientos que los obligan a adaptarse constantemente.
Este modo se siente bastante disruptivo y contrasta mucho con la acción desenfrenada del juego. No es un mal modo de juego, todo lo contrario: es divertido y diferente.

Pero mucha gente suele acudir a Call of Duty precisamente por la facilidad y accesibilidad de su jugabilidad. Por eso creemos que este modo se aleja bastante de lo que algunos jugadores esperan de un Call of Duty tradicional.
Conclusión

Creemos que este Call of Duty parece querer intentar atraer al público que lleva tiempo alejado de la franquicia.
Si bien puede costar un poco de trabajo, pues si nos vamos al modo historia el jugador tiene que conocer lo ocurrido en las anteriores entregas para entender completamente el conflicto, en cuanto al multijugador si va bien encaminado; la experiencia resulta divertida, adictiva y sin tantos problemas de movilidad.

Gracias a su Time to Kill y a una leve disminución en la velocidad de movimiento, el juego se siente accesible sin perder la esencia frenética de la franquicia.
Hasta el momento, después de probar esta primera beta, sí recomendamos darle una oportunidad a Modern Warfare 4. Eso sí, nuestra opinión podría cambiar cuando podamos probar más contenido y, sobre todo, cuando llegue la versión final que se estrena el 23 de octubre de 2026 para Xbox Series X|S, PlayStation 5, PC y Nintendo Switch 2.

Por ahora, Modern Warfare 4 pinta bastante bien, y estaremos atentos a lo que nos espera en los próximos días de beta.

















