Cliff Bleszinski compartió uno de los momentos más difíciles de su vida al revelar que fue un “alcohólico funcional”. Tras superar sus problemas de salud, Cliff Bleszinski aseguró que todavía mantiene la esperanza de volver a desarrollar videojuegos. El diseñador Cliff Bleszinski, creador de Gears of War, habló abiertamente sobre los problemas personales que enfrentó tras
Cliff Bleszinski compartió uno de los momentos más difíciles de su vida al revelar que fue un “alcohólico funcional”. Tras superar sus problemas de salud, Cliff Bleszinski aseguró que todavía mantiene la esperanza de volver a desarrollar videojuegos.

El diseñador Cliff Bleszinski, creador de Gears of War, habló abiertamente sobre los problemas personales que enfrentó tras abandonar la industria, revelando que durante varios años fue un “alcohólico funcional”, una situación que incluso derivó en una convulsión y lo llevó a replantear por completo su estilo de vida.
Bleszinski explicó que actualmente se encuentra enfocado en mantener una vida saludable y en su proceso de recuperación, aunque no oculta su deseo de regresar algún día al desarrollo de videojuegos.

El creativo, también conocido por Unreal Tournament y LawBreakers, aseguró que aún siente pasión por crear nuevas experiencias, aunque reconoció que volver a la industria dependerá de encontrar el proyecto adecuado y las condiciones correctas.
Después de participar activamente en la creación y extensión del legado de la saga Gears of War, desde el primer hasta el tercer juego, CliffyB abandonó Epic en en 2012, fundó Boss Key Productions en 2014.

Cliff Bleszinski reconoció que, aunque asume toda la responsabilidad por su problema con el alcohol, considera que el consumo excesivo de bebidas alcohólicas ha sido durante años una práctica muy arraigada dentro de la industria de los videojuegos.
El creador explicó que en eventos como la GDC o el E3 era común asistir a varias fiestas, cenas con socios y reuniones en los bares de los hoteles durante varios días consecutivos.

Bleszinski también reveló que su adicción se agravó después del fracaso comercial de LawBreakers y del cierre de Boss Key Productions. Comentó que atravesó un periodo en el que sentía que ya no tenía ninguna motivación para levantarse cada mañana. En esa etapa, su rutina se reducía principalmente a leer, pasar tiempo con su esposa y beber en exceso.
Sus declaraciones ofrecen una mirada poco común sobre los desafíos personales que pueden enfrentar algunas de las figuras más reconocidas del desarrollo de videojuegos y muestran un lado mucho más humano de uno de los nombres más influyentes en la historia de Xbox.

Bleszinski terminó la entrevista con un mensaje inspirador:
“Ha sido todo un proceso. No quiero que el rasgo que me defina sea mi alcoholismo. Quiero ser conocido, y ojalá apreciado, como un diseñador de videojuegos exitoso, un gran esposo, que además resulta ser una persona con alcoholismo.”

















