Amos del Universo resulta ser una adaptación divertida, épica y sorprendentemente fiel al espíritu de la caricatura original. He-Man se ha reinterpretado varias veces, tanto en animaciones como en cómics, y su estatus icónico se debe en gran medida a la caricatura original, que ha sido una fuente inagotable de recuerdos, pero también de memes.
Amos del Universo resulta ser una adaptación divertida, épica y sorprendentemente fiel al espíritu de la caricatura original.

He-Man se ha reinterpretado varias veces, tanto en animaciones como en cómics, y su estatus icónico se debe en gran medida a la caricatura original, que ha sido una fuente inagotable de recuerdos, pero también de memes. De ahí que su lugar dentro de la cultura pop sea indiscutible.
Apoyándose en la versión más clásica, la de la caricatura, el director Travis Knight se vale del mismo tono para entregar una película emocionante que no se toma demasiado en serio y que resulta en un espectáculo épico, divertido y con un mensaje positivo.

El gran acierto es no tener miedo de ser una película de He-Man y de abrazar todo lo que eso conlleva. No busca deconstruir al héroe ni dar explicaciones rebuscadas a los elementos más absurdos de su mundo, a diferencia de algunas reinterpretaciones modernas.

La trama sigue al príncipe Adam, quien tiene que huir de su natal Eternia tras el ataque del malvado Skeletor, llevándose consigo la legendaria Espada de Poder.
Sin embargo, al llegar a la Tierra la pierde, viéndose forzado a crecer como un humano normal en nuestro mundo.

Pasan los años y finalmente logra encontrar la espada. Junto con su amiga de la infancia, Teela, tendrá que luchar para recuperar su hogar.
Todos tus personajes favoritos están aquí y se ven y escuchan como deben ser. Se trata de una adaptación sumamente fiel, pero ¿qué tal funcionan las actuaciones?

Son bastante cumplidoras. Idris Elba nunca decepciona y, junto con Nicholas Galitzine, quien interpreta a Adam/He-Man, posee el arco más claro y definido de la película, con ambos personajes aprendiendo a su manera lo que significa convertirse en héroes.

Los demás personajes cumplen correctamente con su función de aliados o antagonistas, pero quien realmente logra destacar es Jared Leto, quien después de algunos tropiezos importantes entrega aquí una actuación convincente de principio a fin.
Nos presenta a un Skeletor que es al mismo tiempo malvado y gracioso, cruel pero ocasionalmente ridículo. Su interpretación nos recuerda plenamente al personaje de la caricatura gracias a una caracterización muy bien lograda.

Definitivamente vemos al Cara de Cráneo en sus movimientos, su voz, sus gestos, su personalidad e incluso en su icónica risa.
Por momentos incluso podría jurarse que no es Jared Leto quien está detrás del personaje, y eso habla muy bien de una de las actuaciones más destacadas de toda la cinta.

Amos del Universo no es una película perfecta, eso queda claro. Hay varios chistes que no terminan de funcionar y mantiene esa estructura tan marcada que el MCU popularizó durante años, llegando por momentos a sentirse como otra película genérica de acción y superhéroes.

Muchos personajes pasan sin pena ni gloria dentro de la historia, y Evil-Lyn, interpretada por Allison Brie (a quien muchos recordarán como Diane en BoJack Horseman), se queda corta debido a un guion que nunca le da el espacio suficiente para desarrollarse o brillar por cuenta propia.

También se desaprovechan varias oportunidades de explotar a Battle Cat, un personaje que por su diseño, presencia y popularidad daba para ofrecer algunas de las secuencias más espectaculares de toda la película.

Estoy convencido de que la vas a pasar muy bien viendo esta nueva versión de He-Man. No busca reinventar la rueda, sino darle un aspecto más moderno y espectacular.

Sí, hay personajes intrascendentes y en varios momentos peca de sentirse como cualquier otra película de superhéroes. Pero, al final del día, es cine comercial, es nostalgia y también un excelente pretexto para recordar una parte de nuestra infancia y compartirla con las nuevas generaciones. Y a veces, eso es más que suficiente.

Y sí, quédate hasta el final, porque hay escenas tanto a mitad de los créditos como al concluirlos.















