Tres años después de su debut original, Starfield aterriza en PlayStation 5 con una segunda oportunidad para el RPG espacial de Bethesda. Más pulido y accesible, aunque aún con problemas técnicos y una sensación de vacío pese a su enorme mundo por explorar. Desde su lanzamiento original en el ecosistema de Microsoft en 2023, Starfield
Tres años después de su debut original, Starfield aterriza en PlayStation 5 con una segunda oportunidad para el RPG espacial de Bethesda. Más pulido y accesible, aunque aún con problemas técnicos y una sensación de vacío pese a su enorme mundo por explorar.
Desde su lanzamiento original en el ecosistema de Microsoft en 2023, Starfield se convirtió junto con Fallout 76 en uno de los títulos más polémicos de Betheshda, y su llegada a PlayStation 5 se presenta como una oportunidad de redención que llega acompañada de cambios y adiciones que prometen traer a la consola de Sony el juego que Starfield siempre debió ser.
Y aunque es indudable que estos cambios son grandes mejoras, los problemas técnicos y en el ADN del juego en sí hacen que Starfield no logre alcanzar por completo su promesa.

Una aventura algo apresurada

La historia comienza cuando, trabajando para una compañía minera, descubrimos un extraño artefacto de metal, y al tocarlo, experimentamos una serie de visiones y ruidos que solo nosotros podemos ver.
Al entregar este artefacto al cliente, nos enteramos que pertenece a una organización llamada “Constelación”, y nos pide unirnos a ella para descubrir qué son realmente estos artefactos, en una búsqueda por el universo.

El problema de la introducción al juego es que todo pasa tan rápido que hace difícil engancharnos realmente con la historia, pero si persistes jugando te encontrarás con un grupo de personajes muy bien escritos y una historia que una vez alcanza un ritmo adecuado, presenta varios misterios y matices que la hacen muy interesante después de todo.

Uno de los rasgos característicos de los juegos de Betheshda, las facciones, también estará presente, y podremos encontrarnos con una infinidad de misiones secundarias que nos permiten conocer más de cada uno de los grupos que tienen una mano en el mundo de Starfield, aunque debo de reconocer que hay algunas facciones mucho más desarrolladas que otras.
Un juego que se mantiene fiel a la fórmula

El gameplay de Starfield se mantiene fiel a lo que sabe hacer Bethesda, y si has jugado algún otro título del estudio sabes qué esperar de este juego, combinando exploración y combate en primera persona, dando libertad con sistemas profundos y varias habilidades a elegir que nos permiten personalizar la forma en la que jugamos.

Usar nuestras armas se siente más sólido que en otros juegos del estudio, aún sin sistemas como V.A.T.S. de Fallout, el apuntar y disparar se siente preciso y funcional, definitivamente es una gran mejora y el sistema de combate se siente muy bien pulido aunque no tiene la fluidez que encontramos en otros juegos que son shooters puramente.

La exploración no se limita solo a recorrer planetas y ciudades, también podremos viajar por el espacio en una nave que podemos construir y personalizar a nuestro gusto, y el combate espacial juega un papel importante dentro del juego.

Dependiendo de cómo configuremos nuestra nave, tendremos a nuestra disposición distintos sistemas y armas a los que podemos asignar la limitada energía disponible, y mientras más energía destinemos a armas, motores, misiles o escudos, más eficientes serán.

Podemos usar armas láser para destruir los escudos de los enemigos y armas balísticas para hacer daño directo, pero tampoco podemos descuidar los motores que nos permiten movernos ni los escudos que nos protegen, por lo que es necesario encontrar un equilibrio constante durante cada enfrentamiento.

La esencia de Betheshda a nivel gameplay está en Starfield y se siente como un juego con mecánicas divertidas, pero para realizar ciertas acciones como movernos entre planetas y recorrer el espacio por ejemplo, tenemos que pasar una buena cantidad de tiempo usando menús, y eso puede cortar el ritmo de juego bastante y puede llegar a ser algo molesto con el pasar del tiempo,
Adiciones como el modo crucero tratan de arreglar este problema y se agradecen, pero aún así no lo solucionan por completo.
Un universo por explorar, aunque algo vacío

El gran problema del juego sigue siendo el mismo, su universo nos plantea un concepto sumamente ambicioso cuya promesa no se cumple. La galaxia es inmensa pero rara vez logra ser interesante, hay mucho por recorrer pero poco incentivo para hacerlo, todo se siente vacío y no hay una razón real para recorrer varios de los planetas, muchos de los escenarios que nos encontraremos se ven muy similares y no hay mucho por encontrar.
Tampoco encontraremos eventos aleatorios de la forma en que lo hacíamos en otros juegos de Betheshda, al ser un juego tan grande, pierde su enfoque. Fuera de la estructura de la historia principal, todo comienza a sentirse disperso y difuso, dándonos pocas razones para explorar el enorme universo que Starfield nos brinda, siendo completamente contrario a otros juegos de la compañía, en donde muchos de los mejores momentos sucedían al salirnos del camino marcado.
Es una lástima que el vasto espacio de Starfield se sienta tan vacío y limitado.
Un juego plagado de problemas técnicos

En el apartado audiovisual, Starfield suena bien y en general se ve bien, a veces. A pesar de tener una gran variedad de opciones para personalizar cómo queremos que se comporte gráficamente, el juego es realmente inconsistente en este apartado y trae consigo una gran cantidad de errores técnicos.
El problema de los “crasheos”
Para comenzar, durante mis 10 primeras horas de juego ya había sufrido de al menos 5 “crasheos” que hacían que el juego se congelara por completo, haciendo que fuera imposible hacer algo más que cerrar el juego y volver a abrirlo, perdiendo el progreso no guardado y cortando por completo la inmersión.

Algo que también se hizo presente durante todo el juego fueron algunos bugs, durante las conversaciones, algunos personajes e movían y causaban errores visuales, o incluso NPCs importantes para completar misiones desaparecían y era necesario cargar una partida anterior.
A pesar de que es un juego que cumple con sus gráficos y su sonido, los errores presentes en Starfield hicieron que me fuera difícil disfrutar por completo de la experiencia que brinda.

Starfield sigue la fórmula de Betheshda con un universo mucho más vasto y ambicioso, pero lamentablemente no logra alcanzar los puntos más altos de los otros juegos del estudio.
Un gameplay más pulido, una historia bien escrita e ideas que parecen muy atractivas lamentablemente se ven entorpecidos por un terrible ritmo al comienzo de la historia, navegación entre menús que corta la inmersión, un mundo con pocas razones para ser explorado y sobre todo una importante cantidad de problemas técnicos que llegan a ser muy molestos.

Con Starfield, tenemos a un juego que no es del todo malo pero deja un muy mal sabor de boca al saber de lo que Betheshda puede ser capaz y al ver todas las promesas que se quedaron solo en eso.
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| Rango Rank Up | Calificación | Interpretación editorial |
|---|---|---|
| 💎 SUPER ELEGANTE | 10+ | Obra maestra. Redefine su género y se convierte en referente inmortal. |
| 🏛️ LEGENDARIO | 9.5 – 10 | Calidad sobresaliente. Diseño, narrativa o impacto cultural de alto nivel. |
| 🔱 ÉPICO | 9 – 9.5 | Altamente recomendable. Mecánicas sólidas y experiencia muy pulida. |
| 🥇 ORO | 8.0 – 8.9 | Bueno a secas. Destaca en varios apartados, con algunas fallas menores. |
| 🥈 PLATA | 7.0 – 7.9 | Apenas cumple, puede ser entretenido con grandes limitaciones. |
| 🪵 BRONCE | 6.0 – 6.9 | Malo. Problemas de diseño, repetición o ejecución. |
| 💩 RANGO KK | 0 – 5.9 | Muy malo. Fallas graves que afectan seriamente la experiencia. |




















