Castlevania Belmont’s Curse celebra 40 años con una aventura que recupera sus raíces, ofrece excelentes combates y demuestra que la legendaria franquicia todavía tiene mucho que aportar al género que ayudó a crear. Hablar de Castlevania como un metroidvania no es algo nuevo ni inusitado. Después de todo, fue precisamente su combinación con Metroid la
Castlevania Belmont’s Curse celebra 40 años con una aventura que recupera sus raíces, ofrece excelentes combates y demuestra que la legendaria franquicia todavía tiene mucho que aportar al género que ayudó a crear.

Hablar de Castlevania como un metroidvania no es algo nuevo ni inusitado.
Después de todo, fue precisamente su combinación con Metroid la que dio origen a uno de los subgéneros más queridos y populares de los videojuegos, los Metroidvania.

Que ahora llegue otra entrega bajo este formato es casi como ver a Ronald McDonald comerse una hamburguesa de McDonald’s.
Vamos, estamos hablando de un juego dentro del juego, un género dentro de otro género, una suerte de Súper Género.

INTRODUCCIÓN: EL REGRESO DE UNA LEYENDA
Pero Pongámonos serios.
Después de tantos años sin una entrega original de Castlevania en dos dimensiones, podríamos pensar que Konami no confía lo suficiente en la franquicia como para desarrollar una producción AAA más ambiciosa.

Pero ocurre lo contrario, La elección de un metroidvania para celebrar el 40 aniversario de Castlevania es una celebración al pasado y presente de la franquicia.
Confiar su desarrollo a Evil Empire, que ha demostrado su calidad con los DLC de Dead Cells, y juegos como Brotato y The Rogue Prince of Persia parecía una decisión acertada.
Después de jugarlo, quedó claro que la elección del estudio por parte de Konami, fue uno de los mayores aciertos.

¿DE QUÉ SE TRATA?
La historia ocurre en 1499, 23 años después de Castlevania III: Dracula’s Curse, uno de los títulos más importantes de la franquicia y este título funciona como secuela directa de ese juego del NES.
No por nada su título hace referencia al nombre de aquel juego mítico del Nintendo.

En esta ocasión controlamos a Rose Belmont, hija de Trevor Belmont y Sypha Belnades, quien llega junto a su padre al París del siglo XV para enfrentar una amenaza sobrenatural que ha llenado la ciudad de monstruos y vampiros.

La historia se desarrolla mediante cinemáticas y viñetas que revelan sus acontecimientos mientras exploramos los escenarios.
La historia, llena de entramados y elegancia vampírica, hace justicia al legado de Castlevania.

Se nutre también de referencias a juegos anteriores y apariciones de personajes conocidos, algunos reinterpretados de maneras sorprendentes.
También encontramos figuras históricas que adquieren un nuevo significado dentro de este universo de horror gótico.

Rose funciona muy bien como protagonista al combinar las habilidades de combate de los Belmont con los poderes mágicos heredados de su madre.

¿CÓMO SE JUEGA CASTLEVANIA BELMONT’S CURSE?
Belmont’s Curse recupera la fórmula clásica de exploración y combate en dos dimensiones, incorporando mecánicas que enriquecen la experiencia.
Contamos con siete categorías de armas, cada una con diferentes alcances, movimientos y características. Elegir entre espadas, lanzas y otras opciones modifica nuestra estrategia frente a los enemigos.

El látigo también regresa, pero no solamente como arma. Podemos utilizarlo para balancearnos, alcanzar nuevas zonas y ejecutar ataques que combinan movilidad y combate.

Otro elemento importante son las cartas del tarot, que permiten adquirir habilidades mágicas como lanzar la clásica cruz o petrificar enemigos.
Lo interesante es que estas cartas incluyen desafíos que debemos completar para desarrollar sus poderes, lo que nos invita a experimentar y dominar sus mecánicas.

LO QUE TE VA A GUSTAR
Uno de los mayores logros es su diseño de niveles. Los mapas están muy bien construidos, con pasillos intrincados que conectan diferentes zonas, caminos alternativos y una buena dosis de secretos.

La exploración resulta entretenida porque constantemente encontramos nuevos lugares que despiertan nuestra curiosidad y hacen disfrutable el elemento característico del género de ir y regresar con nuevas habilidades.
Los enfrentamientos contra los jefes también destacan. Son difíciles, pero están muy bien diseñados.

Descubrir sus patrones, identificar cuándo atacar o esquivar y elegir el arma adecuada aporta una gran variedad a los combates.
Superarlos requiere paciencia y estrategia, una exigencia que actualmente forma parte de los estándares del género.

UN NIVEL ARTÍSTICO SOBRESALIENTE
Otro apartado memorable es su dirección artística. Desde la portada hasta los escenarios, enemigos y cartas del tarot, todo demuestra un enorme cuidado por los detalles.

La banda sonora también merece reconocimiento. Su combinación de elementos electrónicos y arreglos de melodías clásicas consigue darle una identidad propia a la aventura.
Además, los trajes desbloqueables inspirados en Trevor, Sypha y Alucard son un excelente detalle para los seguidores.

LO QUE NO TE VA A GUSTAR
A pesar de sus virtudes, Belmont’s Curse tiene algunas limitaciones.
La principal está en la movilidad. Por momentos se siente cierta falta de velocidad y libertad de movimiento, especialmente frente a otros metroidvania contemporáneos.

Aunque el látigo amplía nuestras posibilidades, algunas acciones podrían sentirse más ágiles.
RANGO FINAL:
Es un gran regreso para una franquicia que llevaba demasiado tiempo sin una aventura original bajo su fórmula clásica.
Castlevania: Belmont’s Curse tiene suficientes virtudes para destacar por sus propios méritos y ofrecer una aventura muy recomendable, tanto para los seguidores de toda la vida como para quienes disfrutan este tipo de videojuegos.

Lo más interesante es que, después de tantos años y de ver cómo innumerables estudios perfeccionaron la fórmula que Castlevania ayudó a establecer, la franquicia regresa al género que lleva parte de su nombre y lo hace con la elegancia y poder de un vampiro.
















