Tras más de una década de ausencia, Nintendo revive una de sus franquicias más creativas con una entrega enorme, divertida y fiel a su esencia. En una industria obsesionada con reinventar franquicias para mantenerse vigentes, resulta refrescante encontrarse con un juego que entiende perfectamente cuál es su identidad. Rhythm Heaven Groove es básicamente un juego
Tras más de una década de ausencia, Nintendo revive una de sus franquicias más creativas con una entrega enorme, divertida y fiel a su esencia.

En una industria obsesionada con reinventar franquicias para mantenerse vigentes, resulta refrescante encontrarse con un juego que entiende perfectamente cuál es su identidad.
Rhythm Heaven Groove es básicamente un juego de ritmo de una conocida franquicia de Nintendo

En esta ocasión apuesta en perfeccionar una fórmula y demostrar que el ritmo, el humor absurdo y la creatividad siguen siendo suficientes para construir una experiencia inolvidable.
Después de once años de espera, Nintendo entrega la entrega más ambiciosa de toda la saga. Hay más de cien minijuegos entre experiencias para un solo jugador y cooperativas, modos completamente nuevos.

Sin embargo, más contenido no siempre significa mayor innovación, y es precisamente ahí donde comienzan a aparecer sus principales debilidades.
¿TAN DIVERTIDO COMO SUS PREDECESORES?
La base jugable continúa siendo tan brillante como siempre. Con apenas uno o dos botones, el juego es capaz de construir desafíos que exigen una sincronización casi perfecta entre el jugador y la música.

Más que reaccionar rápidamente, Rhythm Heaven obliga a interiorizar el ritmo hasta que los movimientos ocurren de manera natural, casi automática.
Esa sensación de entrar completamente en sincronía con la música continúa siendo uno de los mayores aciertos de la franquicia. Cuando finalmente logras dominar un minijuego después de varios intentos, la satisfacción es comparable a superar un gran desafío en cualquier otro género.
Variedad de mini juegos
Como siempre, la variedad temática es uno de los grandes protagonistas. Un momento estás ayudando a un grupo de ranas a saltar al ritmo de una melodía y al siguiente participas en situaciones completamente absurdas que únicamente podrían existir dentro del universo de Rhythm Heaven.
Sin embargo, aunque la cantidad de minijuegos impresiona, la creatividad ya no sorprende con la misma frecuencia que antes.
Muchos desafíos presentan ideas interesantes durante sus primeros minutos, pero conforme avanzas resulta evidente que varios reutilizan conceptos conocidos con ligeras modificaciones en el ritmo o en los patrones de ejecución.

Incluso el incremento de dificultad suele apoyarse más en acelerar la velocidad o introducir pequeñas variaciones que en presentar mecánicas completamente nuevas.
Rhythm Heaven Groove prefiere expandir lo que ya funciona antes que asumir riesgos constantes como lo hacían algunas entregas anteriores.
Uno de los mayores aciertos de Groove es la enorme cantidad de contenido adicional.
El nuevo modo Beatspell representa la incorporación más interesante de toda la entrega. Mezcla el sistema de ritmo tradicional con mecánicas propias de un RPG, donde cada hechizo depende de ejecutar correctamente distintas secuencias musicales.

El modo cooperativo también consigue aportar momentos muy divertidos. Compartir los desafíos con amigos multiplica el caos y las risas, convirtiéndose fácilmente en una de las mejores formas de disfrutar el juego.
MUCHO CONTENIDO… PERO ALGUNAS DECISIONES DESCONCERTANTES
Visualmente, Rhythm Heaven Groove mantiene intacta la personalidad que siempre ha caracterizado a la franquicia.

Sus personajes extravagantes, animaciones exageradas y composiciones musicales siguen transmitiendo un encanto que prácticamente ninguna otra serie posee.
Cuando comparas lo simplista de sus menús o personajes, resulta contrastante, pues pareciera un juego enfocado para niños, pero su dificultad, no es tan sencilla y para los más pequeños de la casa puede resultar frustrante.
LATENCIA, SU PEOR ENEMIGO
Aunque el propio juego advierte sobre posibles retrasos al jugar en televisión, la diferencia puede sentirse cuando se buscan las calificaciones perfectas.

En modo portátil, especialmente utilizando audífonos con cable, la experiencia resulta mucho más precisa y consistente.
Nintendo entiende que pocas series poseen una identidad tan definida como esta y apuesta por ofrecer la entrega más grande y completa de toda su historia.

Su enorme cantidad de contenido, la incorporación de Beatspell, el excelente diseño sonoro y la esencia intacta de la saga convierten esta entrega en una celebración para los seguidores de Rhythm Heaven.
Sin embargo, también deja la sensación de que pudo aspirar a un poco más. Algunos minijuegos reciclan demasiadas ideas, la progresión depende más del aumento de dificultad que de la innovación constante.
RANGO FINAL
Rhythm Heaven Groove ofrece la mayor cantidad de contenido que la franquicia ha visto hasta ahora y mantiene intacta la esencia que la convirtió en un clásico.
Aunque pierde parte del factor sorpresa y algunas decisiones de diseño limitan su potencial, sigue siendo una de las propuestas musicales más originales, divertidas y recomendables disponibles actualmente.

























