De forma sorpresiva, los precios de la consola portátil de Valve han aumentado de manera dramática, haciéndola inaccesible para una porción importante de consumidores. Sigilosamente, la empresa Valve ha subido el precio de su consola portátil Steam Deck. Lejos de ser un aumento pequeño, la consola de la empresa dueña de Steam ahora es $200
De forma sorpresiva, los precios de la consola portátil de Valve han aumentado de manera dramática, haciéndola inaccesible para una porción importante de consumidores.

Sigilosamente, la empresa Valve ha subido el precio de su consola portátil Steam Deck. Lejos de ser un aumento pequeño, la consola de la empresa dueña de Steam ahora es $200 dólares más cara. Los motivos son más que claros: la escasez de componentes debido a la alta demanda de las empresas de inteligencia artificial ha obligado no solo a Valve, sino a las demás compañías a aumentar el precio de sus consolas, pues las piezas que las conforman ahora son considerablemente más costosas.
El 27 de mayo, se descubrió que Valve había aumentado los precios del modelo OLED de la Steam Deck en Estados Unidos. El modelo de 512 GB pasó de $550 a $790 dólares, mientras que el modelo de 1 TB pasó de $650 a $950 dólares. 
De esta manera, el modelo de 1 TB llega a ser incluso más costoso que un PlayStation 5 Pro, cuyo precio ronda los $900 dólares en Amazon.
Valve da su versión de los hechos
Esto resulta sorprendente tomando en cuenta que el objetivo original de la portátil era hacer el gaming de PC más asequible para los jugadores que estaban acostumbrados al ecosistema de consolas. Con respecto al aumento, Valve dio una declaración en su página web la cual dice lo siguiente:
“Steam Deck en sí no ha cambiado; estos nuevos precios reflejan la situación actual de los costes de los componentes y otros desafíos logísticos globales que afectan al conjunto del sector. Los mantendremos informados si hay algún cambio.”

¿Una luz en medio de la oscuridad?
Eso sí, no todo está perdido. Los antiguos modelos LCD de la consola están siendo vendidos por Valve en condición de reacondicionados. Los precios de estas máquinas van desde los $280 hasta los $360 dólares. Aunque de momento no hay existencias, esperamos que vuelvan a estar disponibles pronto sin cambios en sus precios.
Si las condiciones del mercado siguen así, las próximas consolas de Sony y Xbox podrían tener precios tan desorbitados como los del Steam Deck. De momento, la consola portátil de Valve ha pasado de ser una compra segura a un dispositivo de lujo inalcanzable para muchos. Cruzamos los dedos para que esta burbuja de la inteligencia artificial estalle pronto y que la industria se mantenga accesible para el mayor número de jugadores posibles.



















