Un nuevo parche llegó a Call of Duty: Black Ops 7 y Warzone con ajustes clave al balance de armas. La actualización apunta directamente al meta de la Temporada 1 Reloaded, reduciendo la efectividad de armas dominantes, afinando algunas como rifles y SMG, y aplicando nerfs severos que impactan multijugador, Zombies y el battle royale.
Un nuevo parche llegó a Call of Duty: Black Ops 7 y Warzone con ajustes clave al balance de armas.

La actualización apunta directamente al meta de la Temporada 1 Reloaded, reduciendo la efectividad de armas dominantes, afinando algunas como rifles y SMG, y aplicando nerfs severos que impactan multijugador, Zombies y el battle royale.

El Maddox RFB recibió nerfs importantes en multijugador y Zombies, con reducción de rangos de daño, menor velocidad de movimiento y mayor retroceso.
Treyarch explicó que su tiempo para matar en corto alcance era demasiado eficiente y se extendía a distancias donde no debía competir.

El AK-27 con conversión Battle-Scar fue ajustado para ser más viable, reduciendo penalizaciones de cadencia, movilidad y apuntado.
El arma vuelve a sentirse más cercana a un rifle de asalto, aunque mantiene su identidad de alto daño y ritmo lento que premia la precisión.

El Sturmwolf 45 salió beneficiado con mejoras de control y daño, reforzando su enfoque en disparos a la cabeza sin volverlo excesivamente versátil.
También se ajustaron varios accesorios para hacerlo más consistente en enfrentamientos directos.

En Warzone, la Velox 5.7 en versión akimbo recibió un nerf drástico, reduciendo su daño en un 50%.
El arma dominaba el combate cercano y se volvió muy popular dentro del meta del battle royale.

La actualización también incluye correcciones de estabilidad, exploits y ajustes generales, además de cambios menores en otras categorías de armas.
Todo esto llega junto al contenido de Temporada 1 Reloaded, que continúa expandiéndose con eventos temáticos y modos especiales.


















