Después de años en el limbo, Painkiller regresa con una nueva entrega enfocada en el co-op, pero lamentablemente pasa sin pena ni gloria. Aunque resulta entretenido, no tiene nada que lo haga destacar, y esto junto a poco replay value y varios problemas técnicos convierten esta aventura en el purgatorio en una experiencia algo decepcionante.
Después de años en el limbo, Painkiller regresa con una nueva entrega enfocada en el co-op, pero lamentablemente pasa sin pena ni gloria.

Aunque resulta entretenido, no tiene nada que lo haga destacar, y esto junto a poco replay value y varios problemas técnicos convierten esta aventura en el purgatorio en una experiencia algo decepcionante.

Painkiller no es de ninguna manera un mal juego, pero peca de dos grandes cosas: sentirse muy genérico en sus mecánicas como para destacar entre otros juegos del género y tener muy poco contenido como para lograr enganchar por mucho tiempo a sus jugadores.
Pero si aún con esto buscas un shooter co-op para jugar con tus amigos y la temática te parece interesante, Painkiller es un juego entretenido a pesar de sus fallas, te puede hacer pasar un rato.
Una historia que no logra salir del abismo

En Painkiller, tomaremos el control de una de 4 almas atrapadas en el purgatorio, que guiadas por un ser celestial llamado Metatron, deben detener al demonio Azazel de llevar su ejército demoníaco a la Tierra, y formando conjunto con otras dos almas, que pueden ser bots u otros jugadores, nos enfrentaremos a varios niveles en los que se nos expone un poco al transfondo de los personajes y el ataque de Azazel.
La mayoría de historia la encontrarás en una especie de archivo en la que se irán desbloqueando entradas en donde se nos detalla más a fondo lo que ocurre en Painkiller.
Si eres fan de la saga de Painkiller, debes de saber que esta entrega se trata de un reboot que no tiene mucho que ver realmente con los juegos anteriores, y además, cambia una progresión lineal de la historia por niveles cortos que hasta cierto punto podemos abordar en el orden deseado, dando una experiencia más arcade en donde realmente la historia es escasa y simplemente está para justificar la acción que sucede en el juego.
Si llegas a Painkiller buscando una intrigante y profunda historia, no la vas a encontrar aquí, pero si un pretexto para eliminar hordas de demonios es suficiente para ti, vas a pasar un buen rato, ya que el gameplay es uno de los puntos fuertes de Painkiller.
Desata tu arsenal contra las horas demoniacas

Lo primero que tendrás que hacer una vez completado el tutorial, será elegir una de las 4 almas con las que podremos jugar, cada una con una habilidad diferente que siendo sinceros, no hace gran diferencia, ya que todos se sienten prácticamente igual al momento de acabar con los enemigos.
Cada personaje cuenta con varios atuendos, que fuera de los que se compran como DLC, son simplemente recolors que podemos adquirir con una de las monedas que podemos conseguir al completar niveles.
Además de elegir a nuestro personaje, podemos seleccionar dos armas para llevar con nosotros, al principio, podremos usar sólo dos, pero cada vez que juguemos podemos conseguir dos monedas distintas, que nos permiten comprar más armas o desbloquear variantes o mejoras para las mismas, que es donde podremos variar un poco la forma en la que jugamos.
Cada arma se siente diferente y poderosa, resulta muy satisfactorio volar a tiros a las hordas de enemigos a las que nos enfrentamos y tienen acceso a variantes únicas que hacen que usar armas distintas sea viable y además divertido.

No solo llevaremos con nosotros dos armas de fuego, en caso de que nos quedemos sin balas o busquemos que el combate sea más personal, tenemos al Painkiller, un arma cuerpo a cuerpo con la que te la pasarás muy bien.
Una mecánica que tenía potencial pero al final no llega a mucho es el sistema de tarot, en el que podemos comprar una especie de lotería en la que obtenemos cartas de tarot con distintas habilidades que podemos equipar, hasta dos al mismo tiempo, pero que al completar un nivel son quemadas y tendremos que recomprarlas.
Sí en principio pudiera parecer que estas habilidades pueden agregar variedad o estrategia a nuestras sesiones de juego, pero son muy situacionales en su mayoría y no tienen un impacto muy grande en los niveles.

Tendremos dos modos principales que elegir en Painkiller, un modo survival por decirlo de alguna manera en la que nos enfrentamos a niveles generados a la suerte y que puede resultar un poco más difícil si estás comenzando a jugar, por lo que puede que sea mejor probarlo una vez que tengas un poco más de experiencia.
El modo principal es el modo de historia en el que podemos elegir una de las 3 campañas en el orden deseado, cada una con 3 niveles que duran entre unos 15 a 30 minutos, lo que lo hace un juego perfecto para jugar en sesiones cortas si solo dispones de poco tiempo libre.
Nuestros personajes tienen diversas habilidades para desplazarse por los niveles y esquivar los ataques de los enemigos, podemos deslizarnos por el piso, realizar un desplazamiento en el piso o en el aire o bien, utilizar nuestro Painkiller para columpiarnos de puntos de enganche o acercarnos a los enemigos y rematarlos.

En cuanto a los niveles, podremos hallar oro y cofres de tesoro escondidos, además de ciertos objetos de soporte que nos pueden dar salud o balas por ejemplo, y siguen una estructura muy arcade, con varios objetivos que suelen repetirse varias veces en los niveles, como matar enemigos cerca de un tanque de sangre para llenarlo y poder interactuar con interruptores que nos permiten avanzar, sobrevivir a oleadas de enemigos o simplemente aniquilar a todos los enemigos que se nos acerquen.
El problema es que estos objetivos se repiten múltiples veces dentro de un nivel y a través de los distintos niveles, lo que puede resultar repetitivo, sobre todo considerando que hay muy pocos niveles y que además son muy cortos.
Los horrores del purgatorio
Finalmente, uno de los aspectos destacados de los niveles de Painkiller es que nos podremos enfrentar a varios jefes, y estos enfrentamientos son muy divertidos y agregan un cambio de ritmo y variedad que le ayudan mucho al juego, los mejores momentos que pasé con el juego fueron en estos enfrentamientos.

El apartado visual y sonoro del juego sin llegar a ser los mejores que he visto, son buenos. Los niveles son interesantes visualmente, tenemos catacumbas, ruinas y lagos de sangre, además de una variedad de enemigos que explotan en sangre al ser derrotados, o pueden ser clavados a las paredes con ciertas armas. Nuestros personajes tienen diseños distintos entre ellos y son interesantes, y los diseños de armas son geniales, lucen viscerales y poderosas.
El sonido hace bien su trabajo, podemos escuchar sonidos de fondo que hacen que recordemos que nos encontramos en el purgatorio y los gritos de los enemigos nos alertan de las hordas del infierno que están tras de nosotros.

Los demonios resultaron no ser el enemigo más peligroso
Lamentablemente, los bugs se hicieron presentes en mi tiempo con Painkiller y resultaron sumamente frustrantes, alejándome de la inmersión y agregando mucha frustración a mis sesiones de juego. En ocasiones, mis compañeros cuando eran controlados por la IA quedaban atorados y me era imposible avanzar, ya que necesitas que todos estén juntos para poder abrir ciertas puertas o interactuar co algunas cosas, y tenía que regresar a secciones que ya había recorrido, lo que interrumpía el ritmo de la acción.
Pero definitivamente, los peores bugs son los que me ocurrieron un par de veces en los elevadores, cuando sucedía el bug, al interactuar con los elevadores, estos subían pero mi personaje caía ya que desaparecía el nivel del suelo para abajo y constantemente perdía vida hasta morir una y otra vez perdiendo el nivel, por lo que lo tenía que repetir nuevamente.

A grandes rasgos Painkiller no es un mal juego, sus mecánicas son muy divertidas y las armas son satisfactorias de usar, haciendo que cada tiro se sienta lleno de poder, pero el poco contenido disponible al momento junto con la carencia de algo que realmente lo haga destacar de la competencia, hacen que Painkiller no logre salir del limbo.
En esencia es un juego divertido que en caso de agregar más contenido en un futuro podría hacer de esta una experiencia que valga la pena jugar por un buen rato, pero por ahora, esto no es más que una posibilidad remota.


















