Metroid Prime 4: Beyond llega tras años de expectativa con una presentación impecable, un combate brillante y una inmersión audiovisual que roza lo sublime. Pero, al mismo tiempo, sacrifica buena parte de su alma: la exploración. Este artículo surge desde la mirada directa de un fan veterano, que celebra sus aciertos y lamenta sus tropiezos.
Metroid Prime 4: Beyond llega tras años de expectativa con una presentación impecable, un combate brillante y una inmersión audiovisual que roza lo sublime. Pero, al mismo tiempo, sacrifica buena parte de su alma: la exploración.
Este artículo surge desde la mirada directa de un fan veterano, que celebra sus aciertos y lamenta sus tropiezos.

Voy a empezar por lo básico: Metroid es mi saga favorita desde que tengo memoria. Samus Aran es mi heroína absoluta, el modelo a seguir que se implantó en mi mente durante mi infancia aquella primera vez que exploré el espacio con un mando de la NES.
Así que, lo digo de entrada: esto no va a ser una reseña con terminología “políticamente correcta”.

Esto es, nada más ni nada menos, que mi experiencia como fan de la saga, como gamer y como crítico, sin filtros y sin censuras, porque esa es la única forma honesta de hablar de algo que llevo amando toda mi vida.
Una primera run… agridulce, rápida y a veces insípida

Voy a ir al grano: mi primera partida duró apenas 13 horas. Y aun así terminé con el 90% de los ítems. Ese número, por sí solo, ya te dice mucho: la exploración está diluida a un nivel absurdo.
Después de cada objetivo importante, Myles MacKenzie te dice qué hacer, cómo hacerlo y para dónde ir. Y lo peor: no se puede desactivar.

MacKenzie como personaje funciona bastante bien; su personalidad y cómo contrasta con la de Samus es genial, y hacen una buena dupla las pocas veces que comparten pantalla. El problema no es él: es la función hiperguiada que le metieron.

Lo anterior radicaliza uno de los principales problemas que veo en el juego desde el punto de vista de exploración:
Los mapas son absurdamente lineales y muy poco inspirados en términos de navegación. Y sí: uno de ellos propone verticalidad mientras que otros dos transversalidad, pero solamente en términos de distribución y plataformeo, pues su recorrido sigue siendo totalmente lineal y guionizado.
El juego perfecto de la fórmula Prime para principiantes
Metroid Prime 4: Beyond es la “mejor” puerta de entrada para quien nunca ha tocado un Metroid Prime. La jugabilidad es clara, accesible, fácil de entender; es imposible abrumarse de más porque todo está hecho de manera accesible.

La fórmula Prime suele ser abrumadora e imponer mucho respeto al inicio, pero aquí no. Aquí todo es muy directo. Si nunca has jugado un Prime, este es el juego ideal para empezar.

Así que cada vez que te sientas perdido o sin saber qué hacer en Prime 4: no es que juegues mal, simplemente eres el nuevo de la clase, y la fórmula Prime es una a la que le gusta mucho hacerle bullying a los nuevos…
Si eres veterano de la saga, aquí viene lo feo…
Metroid Prime 4: Beyond es la entrega más mediocre de la saga en términos de exploración. y aquí te lo explico.

El pensamiento crítico se pierde casi por completo. Encontrar mejoras es trivial, evidente y a veces hasta ofensivo para quienes desarrollamos instinto exploratorio tras muchos años y entregas de la saga Metroid.

Aunque quiero enfatizar: esto NO significa que el juego sea malo. El juego es muy bueno en varios aspectos; simplemente que, como Metroid… pierde parte de su identidad y eso es algo muy grave.
Cuando Metroid 4 brilla, lo hace como nunca
Es cierto que esos detalles opacan la experiencia, sin embargo es importante decir en dónde están sus puntos altos.

En lo que se refiere a música y diseño sonoro, el juego es majestuoso. Literalmente de otro planeta. La mejor de toda la saga, sin duda alguna.

Por otra parte, la dirección artística y ambientación es Impresionante. Jugué la primera run en Switch 1 y, aun así, es increíble lo que Retro Studios logró; simplemente no tiene explicación.
Ahora en Switch 2 (donde estoy jugando mi segunda run) ya es simplemente obsceno de lo bien que se ve. Pues, a pesar de no ser un juego puntero técnicamente hablando, cumple y con creces.

Gracias a lo anterior, Prime 4 logra de manera magistral algo que también caracteriza a la esencia de toda la saga Metroid: la inmersión, pero multiplicado por cien.
Todos los elementos te meten en la piel esa sensación de que estás a millones de años luz lejos de tu casa, en un planeta que está muerto pero cuyos ecosistemas se adaptaron de manera hostil, y donde el misterio y la incertidumbre son más profundos que nunca.

Los jefes están brutales y estos sí proponen formas muy creativas y estratégicas de enfrentarlos; los enemigos son variados y están muy bien pensados, y los controles… ¡Ufff! Son los mejores de toda la saga.

Un desastre y un acierto a medias: el desierto y Vi-O-La
Las cosas como son: aborrezco el desierto de este juego. LO DETESTO. Es feo, no tiene personalidad, está muy a medio hacer, es mayormente vacío, no tiene alma y se siente que está simplemente para estirar de manera muy forzada y artificial las pocas horas del juego base.

El desierto de Prime 4 NO es un “reflejo conceptual” de muerte, soledad o desolación. ¡NO! Es simplemente un mapa aburrido, plano y poco inspirado, una plataforma de “mundo semiabierto” sin terminar que no aporta NADA a la navegación ni a la ya escasísima exploración del título. De hecho, la perjudica.

Y qué decir de la moto Vi-O-La… visualmente es espectacular, indiscutiblemente. Samus encima se ve TREMENDAMENTE IMPONENTE, a tal punto que te preguntas: “¡¿Cómo es posible que este personaje no andara en moto desde siempre?!”.
Pero la realidad te da una fuerte bofetada cuando te das cuenta de que, jugablemente, es —tal y como dijo Paula García de Eurogamer España— “absolutamente insulsa”.

Vi-O-La es una idea brillante pero que se quedó atrapada en su versión más prematura e inexplorada. La mayor parte del tiempo se siente desconectada del juego y, cuando por fin encaja un poco, lo hace de forma tan superficial que solo recuerda lo que pudo haber sido.

Su primera aparición es épica por contexto pero jugablemente plana: solo avanza en línea recta. El tutorial de los tres circuitos muestra su verdadero potencial —combate, velocidad y control muy gratificante—, pero esa promesa jamás se cumple. Nunca vuelven a aparecer circuitos ni desafíos similares.

Después de eso, la moto queda reducida a activar ascensores o recorrer tramos rectos. Al final, Vi-O-La termina siendo un sistema emocionante que se usa poco, se explora menos y nunca llega a convertirse en algo verdaderamente memorable.
Rango Final: Oro
Y bueno, después de tanta polarización, nos queda la pregunta obligada, ¿Conviene jugar, Metroid Prime 4?

Seamos directos, se trata de un buen juego, pero dista mucho de ser perfecto o estar a la altura de lo mejor de la serie.
Lo disfruté, y en algunos tramos muchísimo. Pero después de tantos años de espera, anhelaba algo mejor en el área que define a cualquier Metroid: LA EXPLORACIÓN.

Aun así, te recomiendo jugarlo al menos una vez en tu vida. Especialmente a quienes quieran entrar por primera vez a la saga; seguramente les va a encantar y posiblemente, gracias a eso, quieran probar después la mejor experiencia de esta saga: Metroid Prime Remastered.

Pero hacia los fans de siempre… siento que merecíamos un poco más. Y en ciertos puntos, hasta se siente como una traición a lo que la saga siempre nos ha brindado, sin importar sus altibajos.
Yo amo Metroid con el alma, pero justamente por eso puedo ver lo que funciona y lo que no. Seamos sensatos y seamos honestos con nosotros mismos.

No se casen con mis palabras: vívanlo ustedes mismos.
See you next mission!






















