El polémico nuevo juego de terror Horses, famoso por su imaginería perturbadora y su enfoque experimental, fue retirado de Steam y la Epic Games Store por supuestas violaciones de contenido. Paradójicamente, la censura solo aumentó su notoriedad: ahora sorpresivamente lidera ventas en GOG e Itch.io, mientras Humble Bundle revirtió su decisión y volvió a publicarlo.
El polémico nuevo juego de terror Horses, famoso por su imaginería perturbadora y su enfoque experimental, fue retirado de Steam y la Epic Games Store por supuestas violaciones de contenido.

Paradójicamente, la censura solo aumentó su notoriedad: ahora sorpresivamente lidera ventas en GOG e Itch.io, mientras Humble Bundle revirtió su decisión y volvió a publicarlo.
El título, desarrollado por el estudio italiano Santa Ragione, presenta un mundo inquietante poblado por humanos desnudos con máscaras de caballo utilizados como ganado.
Aunque el juego recibió clasificación PEGI 18 y ESRB M, ambas tiendas lo vetaron alegando “contenido inapropiado”, en especial por una escena temprana del desarrollo donde la presencia de una niña en un contexto ambiguo activó los filtros automáticos de Steam.

El estudio modificó ese segmento en la versión final para evitar interpretaciones erróneas, pero la prohibición se mantuvo.
La situación se agravó cuando Epic también retiró el juego apenas 24 horas antes del lanzamiento, citando políticas de contenido que no detalló públicamente.

Santa Ragione apeló la decisión, pero Epic mantuvo el veto. Humble, por su parte, reconsideró tras un proceso interno y determinó que el contenido “no justificaba la retirada”.
Lejos de perjudicar al juego, la controversia ha generado un efecto contrario: Horses se ha posicionado como el título más vendido en varias plataformas alternativas, reforzando la percepción de que los vetos fueron exagerados.

Aunque Steam sigue manteniendo su prohibición, la recepción crítica destaca que el juego aborda temas incómodos desde la ficción y no contiene elementos sexuales con menores ni mensajes de odio.
Santa Ragione invirtió más de $100.000 dólares y dos años de trabajo en Horses, y temía que la exclusión de Steam significara el fin del estudio.

Sin embargo, el interés generado por el caso ha impulsado significativamente su visibilidad, convirtiéndolo en un ejemplo más de cómo la censura puede, a veces, provocar el efecto contrario al deseado.


















