Nintendo ha respondido oficialmente a las afirmaciones de filtraciones de datos por parte del grupo hacker conocido como “Crimson Collective”. El grupo asegura haber robado más de 250 GB de datos sensibles de los servidores de la compañía, incluyendo información personal de miles de empleados. Nintendo ha confirmado que ya ha iniciado una investigación exhaustiva.

Nintendo ha respondido oficialmente a las afirmaciones de filtraciones de datos por parte del grupo hacker conocido como “Crimson Collective”.

El grupo asegura haber robado más de 250 GB de datos sensibles de los servidores de la compañía, incluyendo información personal de miles de empleados. Nintendo ha confirmado que ya ha iniciado una investigación exhaustiva.

La seguridad de Nintendo of America se ha visto comprometida, o al menos eso es lo que afirma un grupo de hackers que se hace llamar “Crimson Collective”. El grupo ha declarado ser responsable de un ataque masivo a los servidores de la compañía, resultando en la supuesta extracción de más de 250 GB de información altamente sensible.

Según los informes, los datos robados incluirían información personal de más de 4,500 empleados de Nintendo. La filtración, de ser cierta, expondría nombres completos, direcciones de correo electrónico, información de salud y acuerdos de confidencialidad (NDAs), lo que representa un riesgo de seguridad de enormes proporciones tanto para la empresa como para su personal.
El grupo “Crimson Collective” hizo públicas sus afirmaciones a través de canales de Telegram y foros en la dark web. Recordemos que fue así como se dieron a conocer las filtraciones masivas relacionadas con la franquicia Pokémon, de las cuales puedes leer a fondo en nuestra nota dando click aquí.

La compañía ha confirmado que está al tanto de la situación y que ya ha tomado medidas al respecto. “Estamos al tanto de las afirmaciones sobre una filtración de datos. Hemos iniciado una investigación exhaustiva para evaluar la situación“, comunicó un representante de Nintendo.

Es importante señalar que, por el momento, Nintendo no ha confirmado la veracidad del hackeo ni la autenticidad de los datos supuestamente robados. La compañía se encuentra en una fase de investigación para determinar el alcance real del incidente.
Como medida de precaución, se ha aconsejado a los empleados estar alerta ante posibles intentos de phishing y otras actividades maliciosas que pudieran derivarse de esta supuesta filtración.

















